
Me encanta el ambiente que se respira en Navidad parece que el espumillón y las luces de colores se llevan todo lo malo que ha sucedido durante el año.
Hay personas que consideran que esta es una época en la que impera el consumismo, pero bendito sea! Yo sigo comprando los regalos de las personas que aprecio con la misma ilusión que cuando era niña y sigo intrigada y emocionada esperando el regalo que me traerán los Reyes Magos.
Este año es la primera Navidad de mi hija y cuando veo como miran sus ojitos al árbol, los calcetines de la repisa y las lucecitas de colores no puedo evitar preguntarme cómo hay gente que critica esta época en la que todos nos volvemos más buenos, más familiares y más entrañables... Ójala todos los días fueran Navidad.