martes, 28 de octubre de 2014

Paraísos infantiles para padres atareados

Resulta curioso como han empezado a proliferar en los últimos años las ludotecas y los parques de bolas, desplazando considerablemente los tradicionales parque donde todos nos criamos y donde acabamos rascándonos las rodillas.

Sin embargo, he de decir que los hay de dos tipos, aquellos que piensan en los padres y los que no.  Los primeros son los que más triunfan, porque sus propietarios tienen visión empresarial que va más allá de la simple cafetería y lo consiguen con dos características sencillas, el instalar wifi libre e instaurar un servicio de monitores.

Un ejemplo de esto es la ludoteca "Que viene el lobo" en la que sin ir más lejos me encuentro en este momento escribiendo estas palabras mientras mi hija, mi incombustible, enérgica e incansable hija está haciendo manualidades, asistiendo a la lectura de cuenta cuentos y un montón de propuestas de ocio más que dejan libre a su madre para soltar peroratas como esta.

Otra opción son los parques de bolas tradicionales, es Madagaspark, que además de ser inmenso y con un sinfín de toboganes también dispone de los atributos que le hacen un destino fantástico para los padres atareados.

Sin duda la originalidad es un plus, tal es el caso de Playtown- Somnis en Paterna, que combina, el parque de bolas, con la ludoteca y con la recreación de una ciudad en miniatura... Eso sí, con wifi para los padres.
Imagen del parque Picaboo

Pero bueno, pese a todo esto como no hay que olvidar el arte de la buena conversación entre amigos, un lugar ideal por su ambiente dulce, coqueto y familiar es sin duda Picaboo, en las inmediaciones de Blasco Ibáñez.

En definitiva, que los padres ya nos quejamos por vicio, porque lo miremos por donde lo miremos, hay cientos de opciones de ocio para nuestros peques, y estas... Tan solo son un ejemplo.

martes, 21 de octubre de 2014

Un globo, dos globos, tres globos...


Escucho en la radio la canción infantil de "Un globo, dos globos, tres globos..." que los que pasamos de los treinta conocemos de sobra. Conduzco pensativa, mientras mis hija canturrea esta tonadilla a su hermano que apenas tiene tres meses... Y mientras yo pienso si vale la pena el esfuerzo de las horas robadas a su infancia en favor de unas personas, que sí me pagan, pero apenas me valoran.

Este es el gran problema de la profesión de los periodistas que trabajamos sin horario, que nos llevamos el trabajo, nuestros pensamientos y dilemas a la almohada y sin embargo, dado que nuestra herramienta de trabajo es la palabra, no siempre queda constancia de nuestro esfuerzo.

Con frecuencia tenemos que sacar pecho por la profesión a consecuencia del gran intrusismo que padecemos, así como por lo efímero de nuestro trabajo.

Y esto aún se agrava aún más en lo gabinetes de prensa donde gran parte del trabajo se desarrolla en la sombra y donde andamos a caballo entre el periodismo y las relaciones públicas... Igualmente sin horario.

Eso sin contar el hecho de que, pese a ser licenciados universitarios (o graduados en la actualidad), se nos paga en muchos casos como auxiliares administrativos, y si por un golpe del azar, percibimos un sueldo real y de acuerdo al convenio laborar, nos vemos cuestionados.

No obstante y pese a todo, si una ventaja tenemos los periodistas es nuestra capacidad de reinventarnos y de seguir luchando. Yo nunca he dejado de luchar por seguir siendo periodistas, y nunca dejaré de hacerlo, porque pese a todo, amo esta profesión, respiro y vivo como periodista, y lo seguiré siendo hasta el final de mis días, aunque el destino me depare transitar por otros caminos, porque esta es una profesión apasionante que una vez que se mete en tus venas no puedes desligarte de ella, jamás.



jueves, 5 de abril de 2012

Página en blanco

Quien dice que vivir es sencillo...
Pasar por la vida es simple.
Devenir, convivir, desvivir, divertir, servir, es lo complicado.
Nada se deja al azar,
nada es por casualidad,
al contrario todo tiene una razón causal,
un no y un sí contrario.
Un negro y un gris.
Un sinfin de puertas cerradas,
una incertiduble anhelda
y en definitiva un libro que aún está por escribir.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

PAZ EN LA TIERRA


Me encanta el ambiente que se respira en Navidad parece que el espumillón y las luces de colores se llevan todo lo malo que ha sucedido durante el año.

Hay personas que consideran que esta es una época en la que impera el consumismo, pero bendito sea! Yo sigo comprando los regalos de las personas que aprecio con la misma ilusión que cuando era niña y sigo intrigada y emocionada esperando el regalo que me traerán los Reyes Magos.

Este año es la primera Navidad de mi hija y cuando veo como miran sus ojitos al árbol, los calcetines de la repisa y las lucecitas de colores no puedo evitar preguntarme cómo hay gente que critica esta época en la que todos nos volvemos más buenos, más familiares y más entrañables... Ójala todos los días fueran Navidad.

martes, 9 de noviembre de 2010

En la encrucijada

Siempre dicen que Dios da pañuelo a quien no tiene narices, una frase popular que nace de las siempre sabias palabras de Valle Inclán a través de su Max Estrella en 'Luces de Bohemia'.
Llevo dos años sin un trabajo en condiciones, a saber, con mesa, horario y sueldo más o menos decente. Durante estos dos años he coqueteado con varios medios como colaboradora, he hecho apuestas personales (las sigo haciendo) en pro del puesto de trabajo deseado y he sido madre. Creo que esto último no sólo es lo que mejor he hecho, sino de lo que más segura he estado.
Sin embargo, constantemente me encuentro en la encrucijada frente a nuevas posibilidades que me abocarán al éxito o al fracaso más estrepitoso.
Siempre es complicado tomar decisiones de este tipo, yo ya me he equivocado otras veces, pero está visto que el hombre siempre tropieza en la misma piedra... Seguiré meditando.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Mejor de lo que parecía


El otro día después de meses sin pisar un cine decidí ir a ver "Airbender", sin saber muy bien a qué me iba a enfrentar, porque ya se sabe que Shyamalan igual hace una película brillante que una basura ininteligible.

Sin embargo, pese a que esta película se ha estrellado en la taquilla norteamericana, a mí me ha gustado.

La pena es que esta cinta sólo refleja el primero de los cuatro libros de Airbender y tiene pinta de que si el director no encuentra financiación quedará inconclusa como ya ha pasado en otras ocasiones con cintas como, 'Eragon' o 'La brújula dorada' de Nicole Kidman.

En cualquier caso, como la historia vale la pena yo me estoy viendo la serie de dibujos animados que proyecta Nickelodeon, porque para mi sorpresa cuando investigué en internet sobre ella con la intención de adquirir los libros (porque así se presenta la historia, dividida por libros), comprobé que es la adaptación de una serie de dibujos que ha arrasado en todo el mundo.

Al menos en esta ocasión y gracias al anime no me quedaré con la desazón de quedarme sin final como ocurre, desgraciadamente, en más de una ocasión.

jueves, 26 de agosto de 2010

La gran ola


El jueves por la tarde se nos inundó la casa, porque a un vecino se le rompió la piscina que había instalado en su terraza. El agua nos llegó a los tobillos y ha dañado todos los muebles de la casa. El llanto y bloqueo inicial dio paso al insomnio y a la rabia, para más tarde volver al empuje que te hace sobrevivir en los momentos adversos.
Sin embargo, ahora el estado mental al que he llegado es el desconcierto, un regalito llegado directamente de los tasadores de los seguros. Aquí no hay quien se aclare: Primero vino nuestro périto (pero no peritó nada... Dijo que era demasiado pronto), cuatro días después vino el tasador de mis vecinos y... hoy vuelve a venir otro tasador por parte del seguro de mis vecinos. No entiendo nada, podría escribir una perorata diciendo por los diferentes estados por los que he pasado desde que la ola de los vecinos nos alcanzó, pero estoy tan estupefacta que soy incapaz.