jueves, 22 de julio de 2010

Arrojo el guante


Hoy arrojo el guante que perdió Gilda tras abofetear a su galán, y lo hago con el propósito de plasmar, cuando me apetezca y sin compromiso de ningún tipo, todo aquello que me pase por la cabeza, porque en esta era de las nuevas tecnologías no quiero ser menos y me lanzo el autorreto de llevar más o menos al día este cuaderno de bitácora, ya sea de una manera inconsciente, inconstante e incontable.
No pretendo sentar cátedra, sólo desahogarme y hablar de aquello que me importa, me emociona, me provoca la risa o simplemente hace que me sonría, y es que ahora que acabo de cumplir la edad de Cristo, considero que es necesario comenzar a ser consciente de cuanto nos rodea... Y así, mientras unos obreros martillean la pared de mi casa yo hago lo propio con este teclado.

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